domingo, mayo 17, 2009

Siempre lágrimas

Y sigue el corazón mintiendo a la razón.
¿O es la razón que miente al corazón?
Las lágrimas no saben,
salen libres a su antojo
y no hay grifo que abra y cierre
ante tanto enojo.

¿Enojo?

No. Sólo dolor y tristeza
al ser de espera un manojo.
Espera vana y absurda,
pues ya lo sabes, mujer,
pero no lo quieres saber.

Sobre nube de algodón
te has montado cual corcel
que te lleva galopando...
Hacia la nada.


Teresa Coscojuela
04 enero, 2007

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