martes, mayo 19, 2009

Lágrimas

Lágrimas que fueron furtivas,

Caen hoy a raudales.

La mentira reina siempre

Y el disimulo persiste.

Dime, Luna, ¿por qué?

¿Por qué he de mentir yo,

para no sufrir,

si detesto mentir?

Lágrimas ardientes me ciegan

Y me anegan el corazón.

Ya nunca más lo voy a abrir.

Cerrado está para siempre.

(11 diciembre, 2006)


Teresa Coscojuela



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada