domingo, enero 03, 2010

Cenizas

Ya sólo quedan cenizas
de lo que un tiempo lejano,
¿tan lejano? fueron risas
en un inquieto mar arcano.

Cenizas en nuestros cabellos,
cenizas en mi corazón
al recordar los momentos aquellos
que me enervaban de pasión.

Jamás fuiste dulce, ni yo tempoco lo fui.
Dos almas gemelas, luchando con tesón.
Más, ¡hay!, yo nunca huí,
mientras que para mi desazón,
tú, mi amor, sí.

¿A qué teme mi Caballero?
¿Quien lo mantiene preso?
Dime, amor, quien es tu Cancerbero,
que rauda te liberaré con un beso.








Teresa Coscojuela

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